La transformación comienza con una decisión
Muchas veces pensamos que el mayor obstáculo para cambiar es el miedo a lo desconocido. Sin embargo, con el paso del tiempo he comprendido que lo más difícil suele ser abandonar aquello que ya conocemos. Permanecer en un lugar que ya no nos representa puede resultar más cómodo que enfrentarnos a la incertidumbre de un nuevo camino.
Fue precisamente esa idea la que dio origen a esta acuarela “Huida del Olimpo”. Más que representar un episodio de la mitología clásica, mi idea era autilizar ese universo simbólico para hablar de un momento que todos vivimos alguna vez: cuando sentimos que ha llegado la hora de dejar atrás una etapa de nuestra vida y todavía no sabemos qué encontraremos después.
Una historia inspirada en la mitología
Siempre me ha fascinado la mitología clásica porque descubrí que sus relatos siguen hablándonos de las mismas preguntas y conflictos que vivimos hoy. Sin darme cuenta, esas historias empezaban a alejarse de los relatos clásicos para convertirse en metáforas sobre las experiencias humanas.
Huida del Olimpo pertenece a esa primera etapa de mi pintura, en la que la mitología se convirtió en el lenguaje con el que empecé a expresar mis inquietudes. Todavía no habían aparecido los árboles, las raíces o la naturaleza que más tarde formarían parte de mi obra, pero ya estaba presente algo que nunca ha dejado de acompañarme: el deseo de utilizar la pintura para explorar las grandes transformaciones que vivimos a lo largo de la vida.
¿Qué representa el Olimpo?
En esta acuarela, el Olimpo simboliza todo aquello que aparentemente nos ofrece seguridad. Puede ser una forma de vida, una relación, un trabajo o cualquier situación que un día tuvo sentido para nosotros, pero que ya no refleja quiénes somos realmente. Permanecer allí puede parecer la opción más fácil, aunque, en el fondo, sepamos que ha llegado el momento de seguir adelante.
La figura comienza a fragmentarse mientras abandona ese lugar. Esa transformación representa la incertidumbre que acompaña a todo cambio importante. Cuando dejamos atrás una etapa, sentimos que una parte de nosotros también desaparece. Todavía no conocemos nuestro destino, pero comprendemos que seguir donde estamos ya no es una opción.
El origen de mi lenguaje visual
Con el paso del tiempo comprendí que estas acuarelas no solo hablaban de los personajes mitológicos. También empezaban a reflejar preguntas que me acompañaban desde siempre y que terminarían dando forma a un lenguaje artístico propio. Aquellos primeros símbolos fueron el comienzo de una evolución que continúa presente en mi obra.
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